Donación de hígado

Martes, 5 de Agosto de 2008

Doné medio hígado a un hermano porque había el riesgo de que él no aguantara la lista de espera para recibir el órgano de un donante no vivo, ya que el suyo estaba bastante delicado. Entonces los médicos nos propusieron este tipo de donación. De entre los hermanos y otros familiares yo era el más indicado para ser el donante… pues manos a la obra.

En primer lugar el comité de ética debe estudiar el caso y asegurar que la donación por parte de un donante vivo es la mejor opción. Te hacen exámenes de todo tipo: capacidad pulmonar, resistencia física, varias analíticas… ninguno es doloroso, para nada… ¡y eso que soy bastante aprensivo!. Solo permiten que seas donante si estas perfecto de salud. Incluso un psicólogo se asegura de que eres consciente de lo que vas a hacer y hayas tomado esa decisión libremente.

La intervención fue bien, tal y como dijeron los médicos que pasaría todo. En quirófano me pusieron, a demás de la anestesia general, la epidural para no tener molestias en la zona del corte, una vez despierto. Te ponen un mando para que desde la cama te puedas dar un “chute extra” en caso de que tengas molestias. La verdad es que la cosa se controla bastante bien, el efecto es inmediato.

Antes de la operación me comentaron que a causa de la anestesia que se me iba a dar en la intervención seria probable que tuviera una especie de “agobio” pasados 2 días de la intervención. Así ocurrió. A mi me ayudó mucho el saber que pasaría por ese momento… no es lo mismo que te pase algo y te digan que es normal a que te lo digan antes, y después te pase. Lo que me ocurrió es que durante unas horas necesité estar a oscuras en la habitación, en silencio.

Estuve unos diez días ingresado en el hospital junto a mi hermano, en la misma habitación… y lo que si recomiendo que se tenga cuidado es con no reirse demasiado, que la costura te recuerda que está allí… jajaja

Pasada la hospitalización, tardas unas cuatro semanas en estar bien del todo: lo que te ocurre durante el proceso de recuperación es que te agotas fácilmente al andar, al principio solo consigues dar paseos cortos pero día a día vas viendo tu progreso. Te ponen una sonda con una bolsita para drenar los líquidos que puedan acumularse. No recuerdo bien en cuanto tiempo te la retiran. No es doloroso quitarla.. puede dar cosa pensar en tener un tubito que te sale… pero (pienso yo) no hay que olvidar que en realidad estas bien. Te ingresaron en una intervención pero estas sano, con lo que imagino que sea por eso la recuperación no sea realmente sacrificada, vamos, así me pasó a mi.

Como conclusión final… desde luego que vale la pena el haberlo hecho y… dudo incluso que me llegara a arrepentir si por cualquier motivo no hubiera sido suficiente la donación de medio hígado para salvarle a mi hermano.

Si tienes alguna pregunta o comentario no dudes en ponerlo.

Se me olvidaba… yo estoy perfecto, claro, ¡y mi hermano está muy bien!. Mi hígado y el de mi hermano crecieron normalmente hasta el 100% de su tamaño, tal y como dijeron los médicos que ocurriría.

¡Saludos!



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